Wednesday, April 8, 2015

Algo falta...

En un rompecabezas siempre llegas a un punto donde crees que ya la armaste, ya has unido todas las piezas y estás listo para ponerle resistol  encima, enmarcarlo y colgarlo en la pared donde todo mundo lo ve. Pero... te das cuenta que esa ultima pieza por poner, no encaja. simplemente está mal. y en algún lugar en el resto del rompecabezas pusiste una pieza falsa, y tienes que desarmar todo de nuevo, solo para encontrar esa única pieza que está mal y necesita reubicarse.
Entonces lo desarmas y encuentras que esa pequeña pieza que te falta era tan simple, tan fácil de descifrar. Pero tanto tiempo paso y no lo viste. Se te olvido buscar en el lugar más obvio... justo frente a ti. Y te encuentras solamente con un rompecabezas hecho mil piezas una vez más, buscando rearmarlo con esa única pieza en el lugar correcto.
A veces esa única pieza, como dije, es algo bastante simple. Algo fácil de cumplir. Pero a pesar de eso siempre parece mucho que pedir. A veces solo es alguien que sostenga la escalera mientras cambias el foco. O alguien que te tome esa inspiradora foto...
Pero te tiendes a tener que confortarte con una escalera instable, una patética selfie, y paginas de internet con tu alma vaciada en el... pero tienes el respaldo de que a nadie le importa lo suficiente para leerlo, ni por accidente. Pero está bien. Siempre está bien. Porque igual como tiendes a tener que aguantarte una caída o dos de una escalera inestable, tiende a haber alguien que te diga la cosa más simple y más hermosa del universo:
Hola.

No comments:

Post a Comment